EVALUAR LA AUTOESTIMA DE NUESTROS HIJOS Y OBTENER RESPUESTAS POSITIVAS

Podéis encontrarlo también en el diario: http://www.tribunaavila.com/blogs/roaeducacion/posts/evaluar-la-autoestima-de-nuestros-hijos-y-obtener-respuestas-positivas

Cuando los padres se plantean preguntas del estilo “¿cómo puedo saber si mi hijo tiene problemas de autoestima? ” o “¿cómo se exteriorizan los problemas de autoestima en un niño?” , la mejor manera para obtener respuestas satisfactorias es recomendarles que estén presentes con sus hijos… Que pasen tiempo con ellos, que hablen y dejen que les cuenten sus problemas, preocupaciones y dudas, que sepan qué es lo que hacen fuera y dentro de casa y del colegio…, en definitiva,  que compartan experiencias y escuchen a sus hijos para detectar posibles muestras de baja autoestima.

Autoestima

Es habitual que los niños presenten en su desarrollo ciertas alteraciones de conducta que les sirven para contrastar distintas situaciones; pero si determinados comportamientos ( mentir y echar siempre la culpa a los demás, evitar las actividades deportivas por miedo al fracaso, reaccionar violentamente, negarse a todo y sentirse frustrado,  o esconderse de los demás) se convierten en habituales, es conveniente estar al lado del niño, tomar conciencia de la existencia de un problema que puede tener relación con una baja autoestima e intentar apoyarle desde el núcleo familiar  y desde la escuela en el proceso de recuperación. Si el problema no es superficial, la ayuda de un especialista es altamente recomendable.

Por otra parte, los niños con una buena autoestima suelen tener confianza en sí mismos y en su capacidad para hacer las cosas, se responsabilizan de sus propios actos, colaboran con el grupo y tienen ganas de aprender y de hacer cosas nuevas. Estos comportamientos son muestra de un proceso de construcción de buena autoestima, aunque siempre hay que estar atentos a que esa evolución se mantenga pues los problemas podrían aparecer en cualquier momento. Por ello hay que estar atento a frases del estilo “todo me sale mal”, “no me quiere nadie”, “no valgo para nada”, pues son frases que pueden llegar a dañar la autoestima del niño; observar si tiene una visión objetiva de las cosas y si se centra en lo negativo y lo magnifica (“esto sólo me pasa a mí, ya sabía que iba a llover,  siempre me sale todo mal “). Ante situaciones así, es bueno hacerle reflexionar, decirle que si se pone a llover, llueve para todo el mundo, con la finalidad de que no personalice todo lo negativo que ocurre a su alrededor, y hacerle ver que todo tiene varios puntos de vista y que los “malos momentos” son pasajeros, pues antes y después de ellos las cosas son distintas.  Más concretamente, cuando un niño o niña dice:

  1. “Todo me sale mal”: Interesa decirle que concrete, que seguro que en el día de hoy por lo menos ha hecho un par de cosas que les han salido bien.
  2.  “No me quiere nadie”: Cuando esto ocurra, tenemos delante de nosotros una clara señal de lo que siente el niño y posiblemente sea un buen momento para buscar el apoyo de un especialista que evalúe y ayude en su caso a mejorar la autoestima del niño y nuestra relación con él.
  3. “No valgo para nada”: Le diremos que vale muchísimo, pero que puede que no esté en el sitio o en la actividad oportuna y que hay cosas que sabe hacer muy bien.. . y que son las que realmente hay que potenciar.

Por otra parte, un clima de confianza y escucharles cuando hablan de sus fracasos y logros, de sus relaciones con los compañeros (para detectar si están integrados o no) nos darán pistas extraordinarias sobre su evolución.

Así cuando por ejemplo un niño pregunta  si es bueno, o listo, posiblemente lo haga solo porque quiere saber nuestra opinión;  o tal vez porque alguien se ha metido con él en el colegio o en el parque, y   esta es una buena ocasión para contestarle que pensamos que es bueno, o listo y a la vez resolver un posible foco de preocupación del niño. ¿Cómo resolverlo?: Sencillamente hablando con él, buscando la manera de evitar la situación en la que se ha producido un posible insulto o bien, y más recomendable, ignorando a las personas que no saben apreciarle.

Por otra parte, cuando estemos entre adultos y parezca que los niños no están escuchando, cuidaremos mucho los comentarios que pueden afectarle y trataremos de reforzar en público los mensajes que le damos en privado (por ejemplo, “ya sé que tu hijo ya sabe leer, pero el mío está aprendiendo muy deprisa y pronto leerá tan bien como yo”) Seguramente el niño estará muy atento a lo que digamos a los demás.

La “baja autoestima” se puede considerar como un factor que incide en una “personalidad tímida”. La timidez es un problema complejo; podrían señalarse causas de tipo:

  •  Biológico: Se ha descubierto un gen que condicionaría la personalidad del niño; además los niños con un temperamento más pausado tienen mayor predisposición a la timidez).
  • Aprendido: Aprendizaje de huída como respuesta ante la tensión que le producen las relaciones sociales, pocas oportunidades de explorar relaciones sociales, ejemplos inadecuados de habilidades sociales.
  • Evolutivo: Los niños tímidos suelen tener un autoconcepto negativo y se quieren poco a sí mismos.
  • Sociales: Relación inadecuada con los padres,  por sobreprotección que impide el desarrollo del niño, por poca atención o por ausencia de normas que provocan inseguridad en el niño, o también por existir necesidades emocionales insatisfechas  o rechazos, amenazas o burlas de sus familiares o entorno social más inmediato.
Anuncios
Esta entrada fue publicada en AFECTIVIDAD, AUTOCONCEPTO, AUTOESTIMA, EDUCACIÓN, EDUCACIÓN EMOCIONAL, EMOCIONES, ESCUELA DE PADRES, FAMILIA, HABILIDADES SOCIALES, PENSAMIENTO POSITIVO, PERSONALIDAD, SOCIALIZACIÓN, TRIBUNA DE AVILA y etiquetada , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a EVALUAR LA AUTOESTIMA DE NUESTROS HIJOS Y OBTENER RESPUESTAS POSITIVAS

  1. iliana dijo:

    Me pregunto si aunque se quiera moldear un cambio en una conducta esta es genetica y no pudria cambiarse o si

  2. roaeducacion dijo:

    Estimada Iliana.
    La conducta puede modificarse, aunque tenga componentes genéticos, porque también existe la parte ambiental. Puede reorientarse y trabajarse en las situaciones específicas donde se necesite.
    Un saludo y gracias por tu participación. Ana Roa.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s