MI PEQUEÑO UNIVERSO. Relajación, el estómago

Hola amigas y amigos, soy David. Esta vez nos toca relajarnos o mejor dicho, relajar un músculo que duele muchas veces: “el estómago”. La profe Lola nos ha explicado que el estómago es una bolsa musculosa en la que se producen ácidos. Estos ácidos se encargan de transformar los alimentos que masticamos y tragamos en una pasta casi líquida.

Mandala

La profesora Lola también nos ha dicho que el estómago se resiente cuando comemos mucho o de manera muy rápida, como le pasó a Andrés el otro día cuando estuvo de cumpleaños…, ¡tomó tantas chuches que sufrió una indigestión!. Pero, no sólo duele el estómago por comer… Paula, otra niña de clase, se quejaba hace pocos días también de dolor de tripa, decía que tenía “retortijones” y la tripita muy hinchada. La profe Lola nos comentó que Paula tenía “gases” y no podía expulsarlos bien. Hoy vamos a hacer  un ejercicio que  sirve para relajar el estómago y toda nuestra parte abdominal… 

Ahora vamos a imaginar que estás flotando tranquilamente en el espacio, como si fueras andando despacito, viendo cómo se mueven todos los planetas  y las estrellas, tranquilamente; llevas un casco espacial y pantalones muy duros, pero llevas el torso cubierto con un material  mucho más fino que te permite girar con más libertad. De repente, ves cómo se acercan unos meteoritos, no muy deprisa, pero desplazando todo aquello que les sale al paso, en una trayectoria recta que parece muy difícil de parar. Uno de los meteoritos se acerca a ti, y tensas tu estómago poniéndolo muy duro por si acaso llega a impactar; aguantas un poco en esa postura porque así conseguirás que no te haga daño, pero al final el meteorito cambia de rumbo y tú te relajas y dejas el estómago muy blando.  A lo lejos se acerca otro meteorito, este viene un poco más deprisa, y tú vuelves a hacer lo mismo, con tu estómago duro como una roca, más duro que antes incluso… el meteorito se acerca más y tú pareces acero… pero otra vez vuelve a quedar despejado tu camino y tú vuelves a relajarte, sintiendo la gran diferencia que hay entre el momento que tensas y el que relajas. No se oye nada, todo está tranquilo, pero ahora parece que los meteoritos vienen de dos en dos, en paralelo, como el pan de un bocadillo, y vienen directos hacia ti; te das cuenta que si  te ladeas y metes el estómago hacia dentro pasarán rozándote por los lados, así que metes el estómago todo lo que puedes, vas a pasar entre los dos meteoritos sin que te hagan daño; te haces muy, muy delgado,  te pones de lado , aguantas la posición y los meteoritos pasan rozándote por el estómago y por la espalda… has pasado, te relajas y el estómago que queda flojo. Pero vienen otros dos, muy juntos , y haces los mismo, metes el estómago y aguantas y vuelves a pasar perfectamente, por milímetros, y vuelves a la posición normal… te sientes muy bien y relajado. 

La profesora Lola dice que con este ejercicio aliviaremos o eliminaremos muchos dolores de estómago, especialmente aquellos que se producen cuando nos sentimos nerviosos. La “ansiedad” está muy relacionada con las “molestias abdominales”…

Podéis encontrar este artículo también en el Periódico Tribuna de Ávila:

http://www.tribunaavila.com/blogs/roaeducacion/posts/mi-pequeno-universo-relajacion-el-estomago

Anuncios
Esta entrada fue publicada en ESQUEMA CORPORAL, RELAJACIÓN, TRIBUNA DE AVILA y etiquetada , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s