ONICOFAGIA O HÁBITO DE MORDERSE LAS UÑAS EN LOS MÁS PEQUEÑOS

onicofagia

La onicofagia suele producirse de forma inconsciente en los niños, exactamente igual que el hábito de chuparse el dedo y además su efecto suele ser placebo.

1.- Datos para tener en cuenta

–         Existen periodos críticos en los que este hábito se identifica y suelen coincidir con periodos de inactividad manual: cuando el niño o la niña está viendo la televisión, cuando está en clase escuchando una explicación, cuando no existe una actividad definida, cuando estamos de vacaciones y existen tiempos más amplios de inactividad…

–         Es importante identificar el agente estresor que le provoca ansiedad en cada uno de los periodos críticos antes mencionados y le induce a morderse las uñas.

–         Conviene conocer si existen antecedentes familiares que hayan servido directa o indirectamente de ejemplo al niño o niña.

2.- Es importante: 

–         La toma de conciencia de la importancia de las manos y de las uñas es clave y puede conseguirse por medio de juegos, poesías…

–         La ocupación de los momentos críticos con actividades que desplacen el hábito es conveniente; así como el entrenamiento para “darse cuenta” y evitarlo (es interesante practicar con el niño comportamientos que desplacen el interés por morderse las uñas, como por ejemplo apretar los puños fuertemente en el momento en que sienta la ansiedad de llevarse la mano a la boca).

–         La aplicación de un programa de refuerzo positivo premiando las aproximaciones sucesivas a la conducta deseada (no morderse las uñas) es un pilar fundamental para la desaparición de este hábito.

–         El conocimiento de que las mejoras se observan a largo plazo es importante para los familiares del niño, aunque los avances pueden ser muy rápidos en el momento en que el niño empiece a darse cuenta y a tomar conciencia de la importancia del cuidado de sus manos y de sus uñas. 

3.-  Registramos: Cuándo, dónde y por qué.

Situaciones en que se  produce el hábito (fecha, hora, momento   crítico, personas presentes, lugar…) ¿Qué hace el niño?.(cómo   surge el hábito, cuál puede ser el agente estresor…) Situación posterior (cómo   reaccionan las personas presentes cuando el niño se muerde las uñas, si   existen comentarios negativos para inhibir o incluso reforzar más el hábito…

4.- Refuerzo positivo mediante aproximaciones sucesivas.

–         Tipos de refuerzo: Los refuerzos pueden ser internos (el niño se siente orgulloso por sí mismo de haber progresado en el control de su hábito) o externos (premios materiales, que van desde chucherías hasta fichas canjeables; premios sociales como la aprobación de los demás o premios de actividad, como ir al cine)

–         Cuándo reforzar: Inmediatamente o a largo plazo. Al principio es conveniente utilizar el refuerzo inmediato.

–         Frecuencia: Cada vez que aparezca la conducta deseada o una aproximación a ella, o bien de vez en cuando. En los estadios iniciales es conveniente la primera de las opciones.

–         Modo de reforzar: Directamente (verbalizando en voz alta el logro conseguido) o indirectamente ( diciéndoselo a una tercera persona para que el propio niño lo escuche y se sienta importante).

5.-  ¿Cómo aplicar los premios ?

Los premios:

–         Deben ser proporcionados al nivel de superación del niño.

–         Deben ser deseados por el niño.

–         Deben introducirse en el proceso, no dejarlos para el final.

–         Premiarán más el esfuerzo que la consecución del objetivo.

–         Tenderán a extinguirse, y cada vez el esfuerzo por conseguirlos será mayor.

Lo que se trata de conseguir es sustituir los refuerzos externos por refuerzos internos de manera que el proceso de desaparición del hábito se interiorice.

6.- Autoinstrucciones.

Los siguientes mensajes son para el niño. Primero los repetirá en voz alta, después en voz cada vez más bajita hasta que pasen a ser pensamientos guía de autocontrol en su propia conducta.

  1. Definición del problema. “¿Qué es lo que tengo que hacer?”
  2. Aproximación al problema:

–         “No morderme las uñas”

–         “Darme cuenta y quitar la mano de la boca.”

–         “ Retirar la mano de la boca antes de mordérmelas y apretar el puño”

  1. Focalizar la atención. “Tengo que pensar en cuidar mis manos y mis uñas y tengo que hacerlo muy bien”
  2. Elegir la conducta deseada en el momento crítico. Evitar el hábito.
  3. Reforzar (auto-reforzar) las conductas positivas deseadas  o la rectificación de los errores de forma positiva. “¡Lo conseguí!, ¡ soy un campeón!”.
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