El Bebé Buho, Colaboración para Club Asalvo

http://www.clubasalvo.com/2015/03/el-bebe-buho/

El Bebé Buho, una continuación de la vida intrauterina

Algunos bebés son búhos nocturnos, estarán muy despiertos justamente cuando es hora de irse a dormir. Durante los primeros días no podremos  hacer demasiado al respecto. Pero una vez que el  bebé tenga algunas semanas, podremos empezar a enseñarle a distinguir entre la noche y el día. Cuando esté alerta y despierto durante el día, jugaremos con él  y  la casa y su habitación se mantendrán muy iluminadas, no minimizaremos los ruidos regulares del día, como el teléfono, la televisión, o el lavavajillas. Si se duerme mientras come, lo despertaremos. Por la noche, no jugaremos con él.  Las luces y el nivel de ruido serán  bajos, y hablaremos poquito y en susurros.

Una de las “luchas” más habituales a las que tienen que enfrentarse los padres es la relacionada con lograr que el bebé duerma tranquilamente durante toda la noche; tras el nacimiento, el bebé continúa durmiendo de la misma manera que lo hacía en su anterior etapa, con periodos muy cortos y sin estar sincronizados de alguna manera con la luz solar; por nuestra parte, los adultos seguimos un ritmo circadiano, de 24 horas, mientras que el bebé responde a esquemas más cortos hasta  aproximadamente los cinco meses de edad, momento en el que su estructura cerebral está más madura.  Por lo tanto, durante esa  primera etapa, suele despertarse cada tres horas aproximadamente, se alimenta y vuelve a dormirse de nuevo, pero poco a poco los periodos de vigilia durante la noche estarán menos presentes y al final se logrará que duerma entre diez y doce horas seguidas durante la noche. Todo esto es normal, pues cuando el bebé estaba dentro del vientre materno no tenía las referencias ni los estímulos de luz tan patentes como puede experimentar una vez nacido; lo más recomendable es tratar de mantenerlo más estimulado por el día, dentro de un orden adecuado, para que pueda dormir durante la noche.

Trucos para mantener al bebé despierto durante el día

Existen diversas formas para tratar de adaptar al bebé a sus horas correctas de sueño, de manera que vaya asumiendo que la hora normal para dormir es la noche.

De este modo, podemos tratar de limitar el tiempo de las siestas durante el día, sin que éstas no deban sobrepasar las 3 horas de duración. Después despertaremos al bebé suavemente alzándolo en posición vertical, sentándolo sobre nuestro regazo, cambiando su pañal, cambiando su ropa…

Asimismo, cuando esté despierto continuaremos con la estimulación aprovechando para bañarlo, jugar con él, mostrándole juguetes, hablándole o cantándole una canción alegre.

Otra de las prácticas más efectivas es hacer que el bebé haga sus siestas diurnas en su coche, si el clima lo permite al aire libre. Además cuando el bebé duerma en su dormitorio mantendremos las cortinas abiertas y no minimizaremos el nivel de ruido normal de la casa.

Por otro lado, también es conveniente crear una rutina para la hora de dormir, para que el bebé se acostumbre a dormir durante periodos de tiempo más largos; el hecho de seguir ciertas rutinas durante el día para comer, o bañarse… le ayudarán a que encuentre el orden necesario para estar tranquilito cuando llega la hora de dormir.

Por último, se debe procurar que el bebé tenga actividad durante el día y esté recibiendo estímulos  positivos para sus sentidos, que vea cosas, juegue, escuche música… en definitiva, que llegue “cansado” a la hora de dormir.

POST ANA ROA

Trucos para hacer dormir al bebé durante la noche

También nos encontramos con muchas técnicas para que el bebé pueda quedarse dormido durante la noche. En primer lugar, no se debe exagerar en incentivar a su bebé para que se mantenga despierto, si el bebé está muy cansado o excesivamente excitado puede tener problemas para dormir. No se trata de crearle un insomnio diurno, sino que se vaya cansando “a poquitos” para ir corrigiendo su horario y acostarlo siempre en el mismo lugar y a la misma hora, con puerta, ventanas y cortinas bien cerradas, de manera que minimicemos cualquier emisión de ruido.

Además, el dormitorio del bebé deberá estar a una temperatura adecuada. Es preferible arroparlo bien en lugar de una manta, ya que se puede mover y destaparse.  Si el bebé se despierta, lo alimentaremos (si es necesario) y volveremos a acostarlo sin encender la luz.

En el caso de que el bebé se resista a dormir evitaremos jugar con él arrullándolo  contra nuestro pecho, los latidos de su corazón con el movimiento oscilante inducen el sueño.

Por último, se debe aprovechar que empiece estar somnoliento para llevarle a la cunita, en lugar de hacerlo cuando está completamente despierto sin más; así facilitamos que asocie un lugar despejado de juguetes y bien acondicionado como es la cuna con el horario de dormir, y con una postura determinada (boca arriba), como antesala de los sueños.

Para ampliar esta temática os invito a conocer mi libro, aquí tenéis la web:

http://vivelavidaanaroa.com/vivelavida.com/index.html

Ana Roa, psicopedagoga y profesora especialista en E.I
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