¿El orden de nacimiento en la familia puede determinar nuestro carácter? Colaboración para PAPIS Y PEKES

http://papisypekes.com/reportaje/determina-el-orden-de-nacimiento-nuestro-caracter/

papis y pekes

Si pensamos en nuestra infancia, reconoceremos cómo nos ha marcado en nuestra forma de ser el hecho de tener un hermano mayor o más pequeño, ser el benjamín de la familia, ocupar un lugar único… El niño define su identidad y asume su rol social en función de su entorno. Los hermanos y su orden de nacimiento jerarquizan el primer grupo en comunidad, la familia.

La posición y las relaciones de un hijo dentro de la secuencia de hermanos son significativas para la resolución de conflictos y la formación de la personalidad desde el principio y en etapas posteriores.

Gran número de estudios psicológicos concluyen en que el orden de nacimiento es una consideración importante a la hora de entender el comportamiento de los hijos y conocerlos mejor. Cuando llega un nuevo miembro a la familia se produce un reparto de roles y, en ocasiones, se otorga un papel determinado a cada hijo. Los primogénitos son educados desde el sentido del deber, los benjamines desde el relax…, cada cual desarrolla una forma de ser dentro de este primer grupo social que desemboca en una serie de variables a tener en cuenta dentro del temperamento de cada cual.

El Primogénito o Príncipe destronado, siempre líder
Es el mayor y como tal “debe” servir de ejemplo a sus hermanos. Líder por excelencia, asume responsabilidades y “se esfuerza por ser el mejor”.

Positivo Menos positivo
  • Sentido del deber
  • Independencia
  • Fortaleza
  • Mayor estimulación intelectual
  • Amante del orden y de la organización
  • Seguridad en sí mismo
  • Generosidad, atiende las necesidades de los otros
  • Autoritarismo
  • Excesivo proteccionismo hacia los demás
  • Autocontrol emocional excesivo
  • Perfeccionismo
  • Autoexigencia en mayor grado
  • Aferrado a su punto de vista

El Hijo único, Rey de la casa

Comprende muy bien el mundo de los adultos porque está solo en él. El hijo único es el rey de la casa, ambicioso y en ocasiones demasiado testarudo.

Positivo  Menos positivo
  • Alto nivel en sus logros
  • Responsable
  • Imaginación y creatividad muy desarrolladas
  • Autoestima alta
  • No es celoso, no se ha sentido desplazado
  • Cooperador, no necesita competir
  • Caprichoso
  • Excesivo perfeccionismo
  • Baja tolerancia a la frustración
  • Busca la aprobación de los demás en ocasiones
  • Cierta dependencia
  • Dificultades para relacionarse con iguales
  • Cierto egoísmo, no está acostumbrado a compartir

El Mediano, hábil para adaptarse en cualquier medio

El niño “sándwich”. Muy flexible para adaptarse a todo pero con gran necesidad de ser el centro de atención. Se les exige menos y además tienen un hermano mayor como referente.

Positivo Menos Positivo
  • Independiente
  • Sabe qué le conviene hacer en las diversas situaciones
  • Audaz
  • Buen negociador y conciliador
  • Sabe sacar provecho en cada momento de los asuntos que le conciernen
  • Comparte todo puesto que hereda y sabe lo que significa
  • Facilidad para hacerse amigos
  • Compite con el mayor
  • Rebeldía
  • Demanda de atención continua
  • No disfruta de privilegios como el primogénito ni se le ríen las gracias como al benjamín

El benjamín, cariñoso y rápido aprendiz

“El eterno bebé”. Recibe mucha atención por parte de todos, se preocupan por él y aprende muy deprisa.

Positivo Menos Positivo
  • Optimista
  •  Cariñoso
  • Sociable
  • Juguetón
  • Curioso
  • No conoce en ocasiones el pesimismo
  • Poco disciplinado
  • No tomas decisiones
  • Travieso
  • Sobreprotegido
  • Demasiadas ventajas
  • Educación muy permisiva en ocasiones

Los gemelos, tándem difícil en ocasiones

Es importante fomentar la independencia de cada uno y defender su individualidad.

Positivo Menos Positivo
  • Se quieren mucho
  • Características comunes debido a la convivencia desde el momento de la concepción, desarrollo intrauterino y crecimiento posterior uno al lado del otro
  • Menor disposición para prestar atención a los demás
  • Se relacionan poco o mal con otros niños
  • Dependencia mutua
  • Objeto de constante comparación
  • Dificultad para obtener el trato de los demás como las 2 personas distintas que son

Ana Roa

Anuncios
Esta entrada fue publicada en ESCUELA DE PADRES, FAMILIA, INFANCIA, PORTALES EDUCATIVOS, PSICOLOGÍA EVOLUTIVA y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s