Artículo de opinión: “Deberes a debate” Colaboración de Pilar Ceballos Macías

Mucho estamos hablando sobre los deberes estos días y la pregunta que más escucho es: ¿deberes si o deberes no?…Desde mi punto de vista creo que estamos olvidando otras preguntas más importantes, por ejemplo sobre su finalidad, ¿deberes para qué? o sobre su destinatario, ¿deberes para quién?…

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Creciendo Felices, Francesco Tonucci

  • Destinatario, deberes … ¿para quién?

Para los alumn@s

Obvio ¿verdad? … pues en realidad no. Muy curioso es que la mayoría suelen contestar que los deberes son para el alumn@ (los profesores) o para el niñ@ (los padres). Bien, si esto es verdad, ¿les preguntamos a los alumnos y a los niños qué opinan sobre los deberes?  Pocas veces les preguntamos directamente a ellos… Si lo hiciéramos (invito a ello) nos dejarían boquiabiertos con sus respuestas coherentes y sencillas. Nuestr@s alumn@s y niñ@s son los pequeños Maestros, están más accesibles y además carecen tantos de prejuicios como los que tenemos los mayores.

Aunque pocas veces se tiene su opinión en cuenta, ellos están más que preparados. Desde infantil les enseñamos cómo funciona una asamblea y llegan a formar parte del consejo escolar con una representación de alumn@s que figura y firma en las actas. Podríamos hacerlos partícipes de verdad y consultarles. En algunos (pocos)centros educativos existe un consejo formado por estos locos/sabios bajitos que están funcionado realmente bien. Sin embargo, en la mayoría de los casos, el alumno es el último que se tiene en cuenta y, aunque es el principal afectado también es el gran olvidado.

Para los padres/madres

Los deberes pasan a hacerse en casa y por tanto pasan a ser para los padres, sobre todo cuando hay Dificultades de Aprendizaje (D.A.), tema recurrente de discusión y fuente de conflicto, el tiempo de deberes se eterniza … la cuestión llega a crear tensión familiar.
Atención especial merece también la gestión del tiempo de ocio y que hacer cuándo no hay deberes.

No me extiendo más en explicaciones sobre el punto de vista de los padres/madres y os dejo un enlace donde se desarrolla el tema en profundidad… (Ayudando desde casa: Deberes. Sugerencias prácticas para padres http://www.cinteco.com/ayudando-desde-casa-deberes-sugerencias-practicas-para-padres/)

Desde mi experiencia con la práctica en intervención escolar, he observado y continuo observando niñ@s con y sin deberes y no siempre va asociado que aprendan más o menos, ni es proporcional, ni matemático… Lo que sí es una realidad es que el tema de los deberes se ha convertido en el motivo de la primera consulta, tanto psicológica como pedagógica. Algo no estamos haciendo del todo bien, ¿no?

Para los profesores/maestros

Otra realidad es que los deberes pueden llegar a ser de los profesores y maestros. Si se ponen deberes ¿cómo se corrigen? y ¿cuándo? Al hablar con los docentes me comentan que corregir los deberes les lleva mucho tiempo y más trabajo para casa. Fijaros como muchos profesores/maestros se pueden identificar por una gran bolsa de mano o carpeta descomunal, que transportan normalmente…

Sería muy aconsejable ser la coherencia para todos y el primero el docente. Haz los deberes como profe, los mismos que le planteas al alumn@ y observa… ¿cuánto tiempo tardas?  teniendo en cuenta que hay que copiar enunciados y demás (cambiar de color; uno para el numerito, otro para el enunciado, que seguimos copiando a mano inmersos en la era digital…).

Propongo un ejercicio de empatía, para ponerse en el lugar del otro, sí, sí, del alumn@ ¿qué dificultades puede encontrar un alumnos que está en la media?, ya no hablo cuando existen dificultades de Aprendizaje que suelen verse reflejadas  en el lenguaje escrito. Y pensando desde ahí, desde su perspectiva sólo ver si está aprendiendo lo que queremos que aprenda…, muchas cosas le pueden costar, otras son totalmente nuevas para ellos… Así, desde este punto, tan sólo observar y apuntar, lo que llamamos normalmente “tomar nota”.

  • Finalidad, deberes … ¿para qué?

Hablando siempre desde mi experiencia profesional y personal existen muchas variables, tan sólo voy a formular algunas y están dirigidas a docentes:

Cuestiones previas:
Antes de mandar los deberes del tema del libro de texto es importante leerlos y prepararlos, ver si son adecuados con lo que queremos enseñar, incluir sólo los deberes que sean necesarios (no tienen por qué ser todos los del libro adecuados)… Utilizaremos el libro como ayuda, como sugerencia, no como vademecum o biblia, negociaremos con los alumnos o adecuaremos los deberes a cada momento…

A continuación recopilo algunas sugerencias e intento explicar com mi propia opinión el motivo de cada una:

– Deberes/castigo: Si  ponemos deberes de castigo para llevar a casa, el niño asociará  directamente deberes/castigo…, claro, si ese es nuestro objetivo… lo tenemos conseguido.

– Repetición del mismo ejercicio: no siempre es mejor repetir para ejercitar y aprender. Puede ser que, por muchas veces que haga la operación de la división o la resta con llevadas, no lo aprenda mejor, sino que estemos reforzando un error de comprensión y lo afiance. Mejor que haga sólo 5 divisiones bien, que 10 agobiado y para terminar, sin entender ni poder procesar los pasos poco a poco…

– Valorar oferta/demanda: Estamos educado todo el tiempo y pueden ser buenas costumbres que desarrollar poco a poco. Si le damos la opción de que él mismo pida más ejercicios, sobre lo que no a entendido cambiamos el esquema: la demanda, el interés saldrá del alumn@, lo pedirá si lo necesita y eso será porque se a dado cuenta de su propio proceso de enseñanza/aprendizaje, de cómo aprende y qué necesita, hablamos de la famosa “metacognición”.

– “Corregir bonito”, no con tachones: Al corregir encima, el efecto es que se ha tachado, desmotiva y además vuelve a fijar visualmente el error. Lo que más se ve es la corrección (que suele ser en boli rojo). Valoraremos el proceso, ¿y cómo lo has hecho? ¿cual ha sido su razonamiento? no sólo el resultado.

– Olvido de deberes: Corregir los deberes pedidos siempre, principio de coherencia de nuevo. “No pidas tantos deberes si luego no vas a poder dedicar el tiempo suficiente y necesario para corregirlos exhaustivamente”. Hay alumnos que pasan dos horas diarias haciendo los deberes y luego no se corrigen en clase, no da tiempo, y pasamos al tema siguiente…

– Acercar los deberes a los problemas cotidianos de los alumn@s. Se pueden discutir los problemas de matemáticas en clase, hacer dibujos y escenificarlos si es posible con nombres y personificarlos. No dejarlo en algo tan ajeno como un tren sale de A y va a B…

– Creatividad en los deberes: Dar la opción para que quien quiera pueda plantear un ejercicio o problema libre, desde su imaginación que haga referencia al tema dado. De la vida diaria del niñ@, dónde se puede aplicar lo explicado, matemáticas prácticas de verdad para el alumn@, por ejemplo. Ayuda a la toma de decisiones, a la planificación, a la memoria … será más cercano al mundo del alumn@ y verán su aplicación práctica y directa. Ayudaría a responder la pregunta de: ¿para qué sirve el m.c.m. y el m.c.d? o ¿y para qué estudio las raíces cuadradas, si luego no vuelvo a usarlas en mi vida?

– El error como modo de aprendizaje: Observar los errores y estudiarlos, no penalizarlos, ni ridiculizarlos. Dar la oportunidad de poder mejorar. Hay que cometer errores para poder aprender,  en los deberes, en los estudios y en la vida y preguntar al autor, cada error se comete por algo. Cuando yo pregunto a mis alumn@s, ¿cómo lo has hecho?  me explican su razonamiento, su forma de llegar a la conclusión, su forma de pesar y procesar la información…, me dejan muchas veces perpleja, su proceso, su razonamiento, suele ser muy elaborado, por lo tanto debe ser valorado e incluso lo que yo presuponía como un error cambia y ya no lo es. ¿ Puede ser que un mismo ejercicio tenga más soluciones que la única que propone el libro del profesor?, por no estar reflejada en el libro del profesor, ¿no vale como respuesta adecuada y correcta?

– Valorar todos los ejercicios pedidos de deberes por igual, mal y bien hechos. No quedarse en la forma, mirar el contenido. La diferencia suele ser que el ejercicio realizado correctamente no se marca y no pasa desapercibido, sin pena ni gloria, ni bien ni mal marcado, queda ahí como neutro, indiferente en el cuaderno.

– Dedica un tiempo a cada alumn@ por separado, ellos también han dedicado parte de su tiempo libre a hacer los deberes, trabajar en lugar de jugar, estar con sus familias y ser niños.

– Ejercita dentro de los deberes algún ejercicio tipo examen. Los deberes no son algo aislado, aprovecharlos para ir ensayando las preguntas de examen que queremos que respondan, mostrar cómo queremos la respuesta, de qué manera, según los contenidos y las competencias que vamos a valorar. En evaluación continua verdadera, los deberes también puntúan, son una nota más.

  • Unidad de criterios, todos trabajamos por y para los niños

Finalmente, sólo recordar los principios de coherencia y sentido común. No valen medidas para todos y menos si son impuestas, ni huelgas sin consultar, ni reales decretos “a capón” (utilizando términos estrictamente escolares y arcaicos) Pensar, ¿cómo les vamos a enseñar a los alumn@s y niñ@s el trabajo cooperativo, si no somos capaces de cooperar nosotros? Ni hablemos del ejemplo que estamos dando para la educación en valores.

Debemos recordar que son pequeños que se están formado, mañana serán nuestro futuro e incluso pueden llegar a ser nuestros dirigentes y ahora somos nosotros los modelos de los que aprenden en casa y en el colegio.

Os lo voy a decir en lenguaje matemático: ¿Por qué no en lugar de dividirnos más … sumamos fuerzas y nos unimos? Y si … ¿comenzamos a actuar como una Comunidad Educativa real y verdadera? ¿qué podría pasar? Y sobre todo, ¿que les podría ocurrir a nuestros alumnn@s y niñ@s?

Lo siento mucho, no, en educación no todo vale, señores. Somos muchos los implicados en el proceso de la educación de éstos pequeños sabios bajitos y trabajamos con un material muy delicado, debemos tener más cuidado.

Pilar Ceballos Macías

Pedagoga Terapéutica y Maestra especialista en Audición y Lenguaje, especialista en dificultades del aprendizaje matemático y en adolescentes.

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